domingo, 2 de noviembre de 2014

Maria: un experimento.

Ayer dispute una partida de Maria con Ringard haciendo de prusiano y Friki - el campeón mundial de Friedrich de este año - jugando con Francia. A mi me tocó jugar con Austria. Los bandos los escogimos a suertes.

Francia fue bastante cautelosa y apenas lucho una batalla en toda la partida, lo cual no le impidió conquistar 8 objetivos, todos en el mapa de Bohemia. Yo le seguí el juego y evite combatirle cediéndole un objetivo allí y otro acá.

Prusia, en cambio, avanzó con bastante agresividad. Lo cual es correcto porque la ventaja que tiene al inicio de la partida puede evaporarse rápidamente. Ringard me atacaba allá donde viese oportunidad, al tiempo que se quejaba de que el francés no me atacaba, que yo no atacaba al francés, y que le atosigaba mucho con los húsares. Todo esto era cierto, pero al mismo tiempo un sinsentido. Para atacar al francés Ringard tenía que dejarme algo tranquilo, porque estaba pulverizando mi mano de cartas. Al mismo tiempo, dejarme tranquilo iba en contra de sus intereses porque - como ya he dicho - el tiempo jugaba en contra suya.

A todo esto, Ringard la cagaba en el mapa de Francia y dejaba que le capturasen el tren de suministros del Ejército Pragmático, con lo que Francia se quitaba bastante presión durante muchos turnos y acumulaba una respetable mano de cartas.

Prusia tuvo todos los objetivos de Silesia para el final de 1741 ó el comienzo de 1742. Me ofreció la paz 3 veces. 2 en 1741 y la última en el último turno, el comienzo de 1743. Yo lo rechacé, lo mismo que él no me ofreció la paz en el momento en que a mi me interesaba, que era finales de 1742. Tras rehusarle la sugerencia por última vez, me cercó un general en Silesia y planteó una batalla a todo o nada. Asumió un riesgo muy elevado. Él tenía en la mano menos cartas que al inicio de la partida, y tuvo que poner su tren de suministros a tiro para poder hacer el cerco. Yo también arriesgaba a otorgarle su última bandera, pero había robado muchas cartas del palo decisivo (trébol) en las últimas rondas y también me pillo por sorpresa.

Al final Ringard ganó la batalla y, con ella, la partida.

Termine la partida con la sensación de que jugando con Austria no tenía oportunidad alguna, salvo forzar algún encuentro como el que tuve al final y que saliese bien. Lo cual es bastante arriesgado. Austria no recibe suficientes cartas como para enfrentarse a la vez a los Francia y Prusia. Por esa misma razón, ni a Francia ni a Prusia les interesa ceder en su presión a Austria. Yo lo hice en la partida anterior jugando con Francia y el resultado fue que Austria le zurró en la badana a Prusia y ganó la partida.

Así que Austria se ve muy apretada desde el inicio. O se arriesga (mucho) a forzar una victoria decisiva, o intenta ir cediendo lentamente sin arriesgar tanto con el objeto de mantenerse en la partida. Lo malo es que esto último no es una opción, porque supone que los enemigos colocan marcadores de victoria sobre el tablero y Austria no. Y eso implica que la puntuación de final de partida va a ser muy desventajosa para Austria si adopta la estrategia de menos riesgo.

Se habrá notado a estas alturas que está situación me deja bastante insatisfecho. Por un lado las opciones de un jugador parecen bastante limitadas de inicio, lo cual es una desventaja. Además, hay reglas del juego que con esta situación no tienen mucho sentido, como la cesión de objetivos por Francia en Bohemia, o la puntuación por puntos al final de la partida. Habré jugado como una docena de partidas a Maria, y únicamente en una de ellas la partida llegó al final de 1744 y se decidió por puntos. 

Hablando de esto, hemos intentado echar la culpa a la falta de habilidad de negociación de los jugadores. Porque en Maria - a diferencia de Friedrich - se puede negociar entre los jugadores. Pero tras las partidas que ya he jugado, tengo algunas dudas acerca de si el juego ofrece un marco adecuado para llevar a cabo negociaciones.

Por todo esto, me he planteado hacer un experimento. Se trata de hacer una puja al inicio de la partida por el orden en el que se escogen los bandos. Las reglas de esta puja serían las siguientes:
  • 1ª Sin hablar entre si, cada jugador decide en secreto su puja. Esta puede tener un valor entre 0 y 5. Cada jugador toma en su mano la cantidad necesaria de marcadores de victoria/cubos para indicar su puja. La tres pujas se revelan de manera simultánea.
  • 2ª El orden de elección de bando se hace por el orden de las pujas presentadas. Quien más ha pujado elige primero, el segundo que menos ha pujado escoge segundo, y el que menos ha pujado se queda con el bando restante.
  • 3º En caso de empate entre dos jugadores, es el tercer jugador - independientemente de si ha pujado más o menos que los empatados - quién decide cual de los dos elige antes.
  • 4º En caso de empate a tres bandas, se repite la puja.
  • 5º Si la partida concluye al final de 1744 sin victoria súbita, la puntuación de Austria es reducida en un número igual a Puja de Prusia + Puja de Francia - Puja de Austria. El resto de condiciones de victoria se mantiene igual.
Espero con esto que la presión sobre el jugador austríaco sea menor, porque así tiene más posibilidades de ganar aguantando hasta el final. Las posibilidades estratégicas se abren y se usan partes del reglamento que hasta ahora estaban poco incentivadas. Aparte de las que he comentado, hasta ahora habíamos visto pocas cesiones de Silesia. En esta última partida entendí por qué. Con la cesión de Silesia, la posición táctica de Prusia mejora tremendamente. Esto hace prácticamente imposible a Austria conseguir algún punto de victoria a costa de Prusia, y ello supone renunciar a una victoria a puntos. Así que para mantener abierta la opción de atizarle a Prusia y ganar la partida de manera súbita, o intentar recuperar alguno de sus puntos, Austria se niega a ceder. Con el empujoncito de los puntos de la puja, Austria está más incentivada a ceder Silesia y renunciar a recuperar los puntos de victoria que se encuentran allí.

Espero también que haya más partidas que agoten los turnos hasta el final de 1744. También espero que haya más victorias de Austria repartidas entre todos los jugadores. Hasta ahora, de las 12 partidas o así que he jugado, 3 victorias han sido para Austria. Pero las tres victorias las ha conseguido Ringard, y las tres por victoria súbita.

Quiero considerar este sistema de puja como un experimento. A ver como funciona. No pretendo decir que el juego este desequilibrado, sino que el juego se desequilibra por la inexperiencia y/o errores de al menos uno de los tres jugadores. Para que estos errores e inexperiencia se corrijan hace falta jugar mucho, pero es difícil convencer a alguien de que juegue a un juego que considera desequilibrado. Digamos que es una variante para iniciados. Para que consigan la experiencia suficiente como para luego prescindir de ella y jugar de forma equilibrada por sí mismos.

P.S.: 6º Si Puja de Austria > Puja de Francia + Puja de Prusia, entonces Austria se suma puntos al final de la partida.

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