miércoles, 3 de abril de 2013

Jugando bajo la lluvia

... pero con un buen techo sobre nuestras cabezas. Que uno no es tonto. El marzo más lluvioso desde que se tienen registros de pluviosidad lo cerramos con una tanda de partidas - típica de mi semana santa - que paso a comentar brevemente.

Sábado 23: Civilization.

5 personas. La partida duró unas 6 horas y la ganó - otra vez - Ulliam con bastante ventaja. Contaba con el lujo de que le tocasen los africanos sin vecinos egipcios, y tenía África prácticamente para ella sola. A mí, por mi parte, me tocaron los cretenses que igualmente tienen un final de la TSA facilito pero se encuentran en una posición geográfica más expuesta. A ello hay que sumarle que los demás jugadores exageraron mi potencial ganador y me atizaron al inicio como víctima secundaria de cualquier calamidad. Pero lo que realmente me jorobo fue que en tres ocasiones uno de los jugadores - algo novato - se dedicó a acaparar lo mismo que yo en la fase de comercio, dejándome bloqueado. No me importó. El retorno a este clásico ya resultaba un placer en sí mismo.

Miércoles 27: Junta

5 personas de nuevo. Y otro clásico que se deja jugar una y otra vez con mucha frescura. La partida duró 5-6 horas. Comencé pegando un pelotazo que engordó repentinamente mi cuenta en Suiza en 29 millones. Gracias a eso quedé marcado para el resto de la partida, pero fue tan gracioso que no me importó tampoco. Al final ganó Rf. con un saldo bancario de 40 millones en el país alpino. Había estado metiendo cantidades intermedias (7-10 millones) en la cuenta, y en un momento dado consiguió juntar más pasta. El problema era que el presidente en ese momento le había dado el mando de 2 brigadas, mientras que yo sólo controlaba las fuerzas aéreas. Los otros 2 jugadores habían sido asesinados ese mismo turno, y con tan poca fuerza no veía sentido alguno en montar un golpe de estado para evitar que Rf. se pasase tranquilamente por el banco.

Cabe resaltar que Megamaníaco fue uno de los jugadores más asesinados que he visto jamás. Pero es culpa suya. ¿A quién se le ocurre pasar por el banco cuando se es el ministro de seguridad interna?.

Jueves 28: Struggle of Empires

El resto de partidas fueron bastante relajadas. En esta, en cambio, sufrí bastante estrés y lamento decir que llegué a perder los nervios. En mi defensa diré que hay ocasiones - y esta fue una de ellas - en las que mucha gente parece dispuesta a colaborar participando en mis partidas. Y nada más. Puede que sea una mala interpretación mía, pero algunos no parecen hacerse cargo de los esfuerzos que hago para que las partidas no sólo se celebren, sino que además estén bien organizadas. En esta ocasión se lograron juntar 6 personas, pero algunos se preguntaban "¿Pero SoE no es un juego de 7?". Pues no. Es un juego para 3 a 7 personas, y 6 son las que se ha conseguido juntar está vez con todos mis esfuerzos llamando a gente y escribiendo e-mails durante 2 semanas. Aparte de eso, el reglamento no está nada bien escrito. Cuento con un FAQ muy bueno que resuelve 19 de cada 20 dudas. Pero, claro, hay que consultarlo. Y había uno allí que parecía más dispuesto a criticar mi forma de explicar el reglamento al inicio y a acusarme de "dijiste esto y no aquello" en lugar de abrir el material de consulta y ayudar un poco.

Fuera por el estrés, fuera por lo que fuera, mi partida resultó cochambrosa. Mientras los demás se lanzaban a montar una estrategia comprando avances, yo intenté dar un par de golpes de mano un tanto arriesgados que - por supuesto - fallaron. Tras eso quise coger avances, pero los buenos ya estaban robados. Para más inri Chris decidió - como habían decidido mis jugadores de Civilization - que yo era tan peligroso que había que atacarme preventivamente y me barrió de la India, que era el sitio que había preparado para financiar mis guerras. Acabe último.

En primer lugar terminaron empatados Rf. y Erwin, con victoria final para este último. Fue una partida muy interesante, con Rf. centrado en Europa por las fichas de inicio (le salieron 4 influencias en Alemania) y una ventaja de puntos grande hasta la 3ª guerra, en la que 3 jugadores nos coaligamos para atizarle de lo lindo.

Tras esa partida quedamos 4 y Dariorex sacó Spartacus, un juego ambientado en la popular serie de televisión. Realmente, son 2 juegos interrelacionados. Uno de luchas de gladiadores y otro de intriga y puñeteo con cartas. Ganó Dariorex. A Rf. el juego le gustó bastante. A mí me pareció simplemente bueno. 

Viernes 29. Here I Stand.

Juntamos 6 jugadores con experiencia previa. La partida duró 10 horas, pero fueron 10 horas que transcurrieron rápidamente y de manera muy amena. A pesar de ser un juego con bastante más complejidad que SoE y unas reglas que no siempre ayudan, la partida transcurrió sin discusión alguna que no se resolviese mediante un rápido vistazo al reglamento. El ambiente era bastante relajado.

Ganó de nuevo Rf., esta vez al mando del Imperio Otomano. Encontró en la piratería una eficiente máquina de hacer puntos y robar cartas a Habsburgo. Por lo demás, el juego fue un permanente "no gano yo pero intento impedir que ganes tú" entre todos los jugadores, que formaban y rompían alianzas y declarábamos guerras en cuanto había oportunidad de agruparse contra el líder o sacar algún provecho. En mi parte de la partida - jugué con Inglaterra - fue llamativo que no saque absolutamente ningún provecho de la hondonadas de CPs que gasté en el Nuevo Mundo. Realmente nada. Ni cartas, ni exploraciones, ni conquistas. Nada de nada.

Otra cosa que me dio que pensar era la frecuencia de los eventos relevantes. Si bien "Piratas de Berbería" y "Saqueo de Roma" se jugaron en el primer turno, en las primeros 4 turnos no salió "Liga de Esmacalda". Luego, en el 6º y último turno de nuestra partida entraron un montón de cartas de evento obligatorio en el mazo, pero ninguna llegó a nuestras manos. Me recordó las advertencias que Chris Farrell hace en su blog.

Domingo 31: Friedrich

Temprano por la mañana y con mucho sueño me acerqué por el Club Dragón. C_M y otros 3 miembros de dicha asociación habían quedado para una partida de Friedrich, mientras yo permanecía de observador durante la primera mitad de la partida. Fiel a su estilo, C_M lideraba a los prusianos con una temeridad rayana en el suicidio. Si sus oponentes no se lo cargaron ya al inicio fue porque estaban muy verdes. El jugador de Francia se tuvo que marchar primero, y después el ruso, con lo que yo me quedé jugando con esos dos bandos. Al final C_M aguantó hasta el 17 turno. Para él eso es todo un record, pero en parte fue gracias a un fallo que cometí con Francia en el turno 13 ó 14. Al final, C_M parecía lamentarse de su propia estrategia agresiva-impulsiva que no le había dado los resultados esperados ni siquiera contra unos primerizos.

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