sábado, 27 de febrero de 2010

Mach1. Primavera de 1457

El año de 1456 ha resultado ser bastante raro. Ya sucedían algunas cosas extrañas antes, como la partida separada e independiente que Napoles y Turquía estaban desarrollando antes. Pero en los turnos de 1456 la sensatez de la partida se ha ido directamente a tomar por el culo. Y la culpa de ello la han tenido los préstamos. ¡Malditos sean!.

En el norte la traición milanesa contra Austria sirvió para que ésta y Francia unieran esfuerzos y empujasen inexorablemente hacia atrás a Milán. Al acabar el verano los Aliados del Norte estaban ya a las puertas de la capital milanesa, al tiempo que Austria y el Papado conseguían mantener en jaque a Venecia en el resto de zonas. Sin embargo, ya en el verano tanto Austria como el Papa habían dado la orden que realmente va a caracterizar la partida. Cada uno pidió un préstamo de 25 ducados (el máximo) a 2 años. Es imposible que devuelvan ese dinero. Así que prácticamente se han colocado cada uno en la cabeza una bomba de tiempo con un vencimiento de 2 años. En cuanto explote lo van a pasar muy mal. Pero me estoy adelantando...

¿Ha valido la pena el sacrificio?. ¿Para que han empleado el dinero prestado?. Mientras escribo estas líneas, Austria aún no ha empleado el suyo. Milán emitió enseguida un grito histérico anunciado a todos los jugadores el préstamo, su asesinato y el de Venecia, y una victoria de Francia. Los asesinatos anunciados no se han hecho realidad, y de hecho en otoño de 1456 Austria parece haber concentrado sus esfuerzos en atacar a Venecia. ¿Hay desacuerdo en la alianza Austríaco-Francesa?. Milan se ha defendido con una mezcla de retiradas a ciudades y contraataques que explican que el territorio francés este partido en dos en el mapa. Ello no parece haber debilitado para nada a Francia, que ha creado dos nuevas unidades esta primavera y parece retornar a la lucha con fuerzas renovadas. Entretanto, Florencia ha terminado de conquistar Genova y está haciendo caja con la rivalidad entre sus vecinos de más al norte.

No todo fue vino y rosas para Florencia. La peste mató dos de sus tres unidades terrestres y le dejó bastante inerme frente a un ataque concentrado con dinero prestado del Papa. Efectivamente, el Papa había pedido prestado el dinero, como hemos visto. Pero en lugar de emplearlo en tragarse las provincias natales de Florencia, se ha gastado nada menos que 30 ducados este año en quitar hambrunas, provocar rebeliones y sobornar unidades contra Venecia. El resultado obtenido por el papa no justifica el haberse prácticamente suicidado, ni el haber perdido la última oportunidad de absorber Florencia - que con los ingresos de Genova ya es prácticamente insobornable -. Florencia tiene muchas, muchas posibilidades de ganar la partida si sabe jugar bien sus cartas.

La partida independiente de Napoles contra Turquia sigue su curso. Y como predije es Turquía la que lleva las de ganar. Su fuerza se incrementa cada turno a mayor ritmo que la de Napoles (2 unidades nuevas cada año frente a sólo 1). Parece no haber atacado directamente Sicilia, sino que la tiene totalmente rodeada. Posiblemente, este esperando a que una hambruna o peste bien colocadas le den la plaza sin hacer esfuerzo. Mientras tanto amenaza Napoles. A pesar de sus éxitos defensivos hasta ahora, la soga parece estar estrechandose alrededor del cuello de Napoles.

Un nuevo año se abre. Y dos favoritos sobresalen: Turquía y Florencia. 1457 será seguramente el año en el que las posibilidades de victoria de amos se vean consolidadas.

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