jueves, 20 de agosto de 2009

Demasiados Eurojuegos te dejarán gilipollas

En una ocasión me encontraba en una tienda en la que varios grupos estabamos jugando a varios juegos simultáneamente. En una mesa al lado de la mía, un grupo de gente al que conocía echaba una partida al Twilight Imperium. Este es un juego de conquista y formación de imperios en un universo de fantasía espacial con varias razas, naves, etc. En un momento me levanto de la mesa y veo que uno de los jugadores está acorralado en su hexágono inicial, rodeado por hordas de naves de otro jugador. Ya no podía hacer nada en la partida, así que lo mejor hubiera sido que le eliminasen de una vez. En lugar de eso, el jugador que le tenía acorralado y que más se había beneficiado de sus errores estuvo dándole garantías de que le iba a preservar dentro de su "reserva india" y no le iba a atacar allí dentro. El tío pensaría que le estaba haciendo un favor, pero lo único que consiguió fue condenar a su "amigo" a varias horas de estar sentado sin poder hacer absolutamente nada.

¿Qué había pasado aquí?. Me pregunté.

Estuvé mucho tiempo pensando en esto tan raro que había contemplado. ¿Qué podía impulsar a alguien a hacer como favor algo que a todas luces era una jodienda?. Eliminar a un jugador de una partida es algo doloroso, y es comprensible querer evitarlo, pero no a cualquier precio como ví aquel día. Lo que sucedió entonces, se me ocurrió, era la aplicación de una costumbre fuera del lugar que le correspondía. La culpa de todo la tenía aquello que había acostumbrado al jugador que estaba ganando a no eliminar jugadores en cualquier circunstancia. Mi sospechoso nº 1 eran los eurojuegos, porque son casi lo único que se juega hoy en día, y de hecho era a lo que jugaban estos conocidos míos casi siempre. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de este post, explorando el lado oscuro de los eurojuegos.

Básicamente, los eurojuegos son el resultado de la aplicación de una serie de elementos que los hacen atractivos para la mayoría del público. A mí se me han ocurrido 5, y son: Sencillez, multijugadores, aislamiento, no-eliminación, y brevedad. Los eurojuegos son de reglamento y mecanismos sencillos, las partidas no se prolongan demasiado tiempo, no es posible eliminar a un jugador de la partida, son para 3 ó más personas, y la interacción entre los jugadores no es muy grande. Esto último (el aislamiento) es favorable para el público en general, porque puedes jugar tranquilamente con otras personas más veteranas sin que estas puedan estropear mucho tus planes.


De los factores de éxito que he mencionado 4 serán reconocidos inmediatamente y apreciados por muchos de los eurojugadores. El aislamiento en principio no será reconocido, pero es muy importante en juegos de mucho éxito como el Race for the Galaxy, el Dominio, el Caylus, el Puerto Rico, y el Agrícola. No quiero decir que en estos juegos los participantes estén aislados al 100% unos de otros (como sucede prácticamente en el Alhambra), pero si que existe un importante nivel de aislamiento entre jugadores, que varía de juego a juego, y que está directamente relacionado con la simplicidad de los mecanismos del juego. Como jugador veterano os puedo asegurar que la interrelación humana puede mandar a tomar por culo el más ingenioso de los sistemas de juego creados por el hombre. Es comprensible que cualquier diseñador de eurojuego desee mantener un sistema de juego sencillo y que funcione aún a costa de la interacción entre los jugadores.


Es, finalmente, a esto a donde tenemos que llegar: es preciso ver cada juego como un todo. Si el sistema de juego es sencillo y multijugador, es preciso limitar las opciones que tiene cada jugador para que no aparezcan fallos e incongruencias. Si uno se enfrenta a pocas opciones en una partida, ésta no puede durar mucho o los turnos se harán repetitivos. No es sólo que el juego sea breve para que sea menos una carga para los jugadores, es que las otras exigencias con las que hemos cargado el diseño no permiten que el juego aguante durante un tiempo y sea agradable. Si dura más de hora y media o dos horas no tardamos en darnos cuenta de que es un coñazo. Los gilijuegos son cortos porque son un tostón. Pero eso no quiere decir que todos los juegos largos tengan que ser un coñazo. Un sistema de juego bien montado da diversión para muchas, muchas horas. A veces, un buen sistema de juego requiere que la partida dure mucho tiempo. Y el que me tome por loco que juegue una partida de Civilization.

La historia con la que he abierto este post es el relato de un abuso. No tanto del abuso de un jugador a otro - ¡el abusador pensaba que estaba haciendo un favor a su amigo!- sino del abuso de un sistema de juego. Abusar implica tender a un extremo y mi mensaje es que el éxito de los eurojuegos ha fomentado la idea de que abusar de sus características es bueno. A estas alturas, espero que ya tengáis la impresión de que no es así. Lo que está mal, está mal, y ni todo el éxito del mundo puede justificarlo. El hecho de que los juegos de mayor éxito en este momento tengan las 5 características que definen a los eurojuegos no quiere decir que estos juegos sean buenos en sí, tan sólo que atraen a un público más amplio. No veo a nadie que no tenga costumbre de jugar a juegos de mesa dedicándole 8 horas a jugar una partida de Civilization, ó 5 horas para una partida de Hannibal. Lo que si veo es que alguien que empieza jugando a juegos que exigen poco al jugador en términos de esfuerzo, y una vez tiene las costumbres que el ocio genera se interesa por juegos que exigen más, pero que también recompensan más. Algunos, sin embargo, se quedan en el nivel bajo de exigencia y no progresan. No es por falta de intelecto, sino por deficiencia emocional que prefieren lo malo conocido a lo bueno por conocer. Al final concentrar su ocio en un único tipo de juego les atrofia mentalmente, e impide que se adapten a juegos diferentes. Todo el campo es orégano y lo que triunfa en los gilijuegos va a triunfar también en cualquier otro tipo de juego. Y entoces, suceden abusos como el de aquella partida.

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