jueves, 29 de enero de 2026

Bellota Con 2026

Este año, como tantos otros, me encamine a Badajoz para tomar parte en la IX Bellota Con del 22 al 25 de enero. Aún no reuniendo tantos asistentes como en ediciones anteriores (unos 170, según me comentaron) sigue siendo uno de los eventos de wargames más importantes de España. Llegué en la noche del domingo acompañado de Mirmillon, y ya nada más llegar me encontré con Dukarrio y Suerte Canalla, con los que cenamos.


Para el primer día tenía organizada una partida de Friedrich. Es un juego que he de reconocer que tenía algo olvidado tras todo el tiempo que le he dedicado y era algo que me recordaban mucho en las convenciones. Así que tocaba corregir esa dejadez mía. Sergio, organizador de las Bellota Con y  también conocido como wargamereviewer fue muy generoso conmigo y me permitió hacer uso de una lona con el mapa del juego impreso en tamaño grande, con unas piezas del tamaño adecuado que él también había hecho. Había que moverse algo más alrededor del juego para mover las piezas, pero al mismo tiempo hacía que el juego fuera más visible a los que pasaban.


A estas partidas de Friedrich en convención suelen acudir novatos en el juego, y por ello está vez tomé el papel de Prusia. Si uno de los nuevos juega con este papel, sufre mucho. Si lo juego yo sufren también, pero menos. Este fue el caso en una partida en la que tuve de oponentes a Chantal con Rusia, Manuel con Austria, y Mirmillon con Francia. No fue una partida muy complicada para mí, especialmente porque tuve suerte con las cartas del destino y no sufrí reducción de subsidios hasta muy tarde en la partida. Aparte de eso, hice valer mi experiencia con el juego y confío en que mis compañeros de mesa tomasen nota de cómo lo hice para animarse a reproducir la experiencia por su cuenta a la vuelta de estas jornadas. 


Terminamos la partida a media tarde en el turno 21 con la muerte de la zarina Elisabeth y como aún nos quedaba tiempo hasta la cena saqué Tyrants of the Underdark, explique las reglas, y echamos una partida para hacer tiempo. Hubo más partidas de este juego a lo largo de lo que quedaba de las Bellota Con, hasta un total de 5 que acabe disputando. Fue un juego siempre divertido y que nos venía muy bien cuando terminábamos pronto una sesión.


Para el día siguiente teníamos una partida que para mí iba a ser el evento principal de nuestra estancia. El juego era Civilization. La edición clásica de Avalon Hill del juego de Francis Tresham. Me las prometía muy felices porque me encanta el juego y llevaba mucho tiempo sin verlo en mesa. Mas una serie de factores conspiraron en contra del disfrute en la partida. El primero fue un cierto caos porque estuvimos esperando media hora a que aparecieran dos jugadores apuntados, que al final llegaron (desde el extranjero, así que tienen excusa) casi una hora tarde. Lo mejor para evitar esto es poner una hora de inicio en la convocatoria e insistir en que es fija.


Tras eso comenzamos con uno de los jugadores demorados remplazados por Rafael, un venerable jugador italiano que se las sabía todas y demostró tener mucha experiencia con el juego. En cambio, varios de los demás jugadores estaban bastante verdes y tuve que dedicar mucho tiempo a responder preguntas, aconsejar, revisar el manual... es decir, a trabajar y no a jugar. Teniendo que estar pendiente de tantas cosas me acabé estresando y cometiendo errores como no mover - y causar un lío monumental con ello - o quitar un montón de fichas del mapa y no colocar una ciudad. Para más inri, varios de los jugadores novatos me pusieron en el punto de mira de una serie interminable de calamidades porque pensaban que iba a ganar, y durante horas me encontré como Sísifo: empujando una piedra que no paraba de caer. A las ocho y media de la noche terminamos y nos fuimos a cenar, y tras eso una ronda de Tyrants para irme contento a la habitación del hotel.


Habitualmente dedico el sábado a una partida larga de un juego de 2 jugadores. Para esta convocatoria tenía propuesto, en cambio, una partida de Titán de hasta 6 jugadores... a la que no se presento nadie en absoluto. Aún así, pensaba que me podría enganchar a alguna otra partida de dos jugadores de última hora, pero no fue así. Al final no fue tan mal porque acabe ayudando a Mirmillon con sus partida de Charioteer, de las que jugué 3 partidas este día. La última de ellas acabando a las 12:30 de la noche. Y entre medias una partida más de Tyrants y otra de Manoeuvre, un wargame muy simple y ramplón que tendré que reseñar aquí en alguna ocasión. Fue un buen día en el que, si no se cumplieron mis expectativas de partida, fue porque estiré demasiado el chicle. Tuve oportunidades de sobra para apuntarme a una partida de dos ese día con antelación.


Lo que si tenía bien planeado con anticipación era la partida de Washington's War del domingo por la mañana. Los domingos por la mañana en las convenciones suelen estar "para los restos" y apenas hay tiempo para hacer nada, por lo que plantear una partida de un Card Driven Game puede parecer un atrevimiento, dado que suelen requerir su tiempo. Pero yo estaba seguro de poder cerrar esta partida antes de que se hiciera muy tarde, y así fue. Mi contrincante venía de muy lejos: de Atenas. Y aparte de jugar venía también a afinar su conocimiento de las reglas, algo que yo estaba dispuesto a ayudarle a hacer. A suertes él se quedó con el americano y yo con el británico, y ya en el primer año de guerra logró ganar decisivamente una batalla en Boston y cancelando así la ventaja de regulares de las fuerzas británicas. En 1776 Ben Franklin zarpó para Francia y la alianza de los rebeldes con la monarquía borbónica se hizo más probable. A pesar de estos reveses, yo extendía mis marcadores rojos por el mapa mientras mi contrincante parecía más interesado en atacar con sus tropas. Es una estrategia típica de jugador nuevo que aprendió a desechar para colocar más marcadores de control desde 1777 en adelante. La Declaración de Independencia en 1778 le ayudó en esto, y yo acabé expulsado de las colonias del sur y controlando Canadá, New York, Pennsylvania, Delaware, y Maryland. En 1779 la mano de cartas de mi contrincante le obligó a ser poco activo, mientras que Cornwallis desempeñaba una campaña en Virginia contra Lafayette. Pero el golpe decisivo lo llevó a cabo Howe, quien se vengó por su derrota de 1775 en Boston avanzando sobre Brattleboro con la última carta para así arrebatar el control de New Hampshire de los rebeldes y con ello la 6 colonia británica y la victoria en la partida. Había comenzado a las 10:00 y había terminado a las 12:30. Si hay algo indiscutiblemente bueno que tiene este juego, es que es rápido.


Y con eso, concluyó mi experiencia con esta novena edición de las Bellota Con, despidiéndome una vez más de Sergio quien ha hecho posible este evento con su paciencia y organización, y al que estoy personalmente muy agradecido por el apoyo prestado.

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